Cuando los bigotes eran grandes
Cuando era pequeño, y la vida catódica era en blanco y negro, los ojos se me ponían como platos cada vez que veía en el televisor a aquel tipo con un bigote aristócrata erguido por las puntas como astas de toro diciendo cosas estrambóticas sobre las moscas, la monarquía o el dinero. Aquello era mucho más divertido que un programa infantil y siempre me quedaba esperando su próxima aparición en el telediario. Hoy, desgraciadamente, los pequeños tienen que conformarse con ver a personajes como Risto, y lo lamento mucho por ellos. No sé, a lo mejor ha sido la muerte de otro gran bigotudo español, José Luis López Vázquez, la que me ha recordado aquellos días de embobamiento delante de la tele. Alguna vez habrá que hacerle un homenaje a los grandes bigotes que ha dado este país, porque el que ahora anda por ahí cobrando comisiones a media España le ha hecho muy flaco favor a este viril ornamento natural y tan hispano. ¡Adentro vídeo!