Gurteladas animadas de ayer y hoy...
PONTE UN POCO DE MÚSICA ♥, RELÁJATE ♣ Y LUEGO LEE ♦
No eran sólo trajes. También había coches de 60.000 euros y relojes de 24.000 y chicas y muchos favores. En su despacho, Francisco recapacita. A lo mejor, no eran tan amigos míos, piensa. Francisco no bebe, pero decide tomarse una copa, doble, de güisqui caro, de importación, otro regalo. El alcohol le calienta la garganta y la cabeza. Se desanuda la corbata, se mesa el cabello, se estira en la silla giratoria de diseño italiano y empieza a dar vueltas, cada vez más deprisa, como si fuera en un tiovivo al galope sobre un caballo de cartón. Así lo encontró la Policía cuando entró en su despacho con una orden de detención. Tiene derecho a guardar silencio y a no declarar en su contra, le dijo uno de los agentes. ¿No se dan cuenta? Esto es un juego de niños, le respondió él sin dejar de dar vueltas. Vayan a buscar a los grandes a otra parte.
Parecía una buena coartada, pero en el sumario del caso quedó reflejado que el güisqui encontrado en el lugar de los hechos había sido convenientemente adulterado, según detallaba el preceptivo análisis toxicológico.
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Un bigote andaba suelto y eso a Ricardo no le gustaba. A él le encantaba comer langostinos de aperitivo mientras cerraba asuntos. Y esa mañana tenía uno muy complicado que resolver, tenía que dimitir. Aunque algunos decían que ya había dejado el cargo. ¡Qué sabrán ellos! Dimitir no es fácil, primero hay que tomar la decisión y luego dar la cara, decir que tú eres el culpable y tal. Sí, ese bigote se le estaba atragantando. Pero ya no había marcha atrás. Cogió el langostino por la cola, le miró fijamente a los ojos y con un rápido movimiento de dedos le partió la cabeza. ¡Zas! La chupó con ganas, le sorbió todo el jugo y luego engulló el bigote relamiéndose como si se estuviera tragando una angula de a 500 euros el kilo. Ahora, que digan que yo he dimitido, que les vomito el langostino en la cara, dijo bien alto, para que le escucharan todos, mientras pedía otra orchata con champán francés.
Referencias
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Sólo puedo decir.... que me has abierto el apetito, cabrito!
cdepaz — 16-10-2009 17:46:54
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la trama está interesante
loleison — 17-10-2009 20:24:14
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Continuará, continuará y todos nos relameremos...
Santi — 18-10-2009 20:12:28