Callejeros: 21 días sin ver la tele
Callejeros ha rizado el rizo. Hoy les ofrecemos un reportaje único en la historia de la televisión mundial: nuestra intrépida reportera Marelu va a estar 21 días seguidos sin encender el televisor. Y les aseguro que el reto no ha sido fácil. Tres semanas sin ver la tele no es algo que puedan soportar muchos humanos hoy en día. Los médicos nos habían advertido de la facilidad de llegar al deliriun tremens por la falta de rayos catódicos y de temas de conversación para compartir con la familia y los amigos, pero, aún así, decidimos correr el riesgo.
Los primeros días, nuestra reportera se sentía muy bien. Disfrutaba del tiempo para leer, para escuchar música, para sacar al perro a pasear y no echaba de menos la tele. Pero cuando pasó la primera semana con el televisor apagado, Marelu empezó a tener los primeros temblores. Sus allegados le miraban mal porque no había visto la pelea a correazos en el Parlamento fiilipino ni el striptease completo de Julián Muñoz en Puerto Banús ni la confesión con subtítulos de un cura homosexual mudo. Y, lo peor de todo, no se había enterado de quién era la última querida de Fiti, el ex de Tita, no la Cervera, sino la semifinalista de Gran Hermano 4.
A los 15 días, Marelu empezó a tener espasmos como un yonqui cuando entraba en el salón de su casa. Sabía además que esa noche emitían 'Tengo una pregunta para usted', versión hardcore, con el asesino en serie de La Moraleja y que todo el mundo al día siguiente sólo hablaría de eso. Tuvimos que enviarle a un psicólogo para que pudiera superarlo. Y lo superó, aunque le quedaron secuelas. Peor fue dos días después, cuando no pudo ver las imágenes exclusivas de Obama reconociendo a su mujer que no tenía ningún sueño, ¡que era imsomne! Ahí tuvimos que aplicarle eloctroshock. Y pese a todo, sedada con Valium 20, nuestra reportera logró llegar al día 21 para que ustedes puedan ahora disfrutar en sus casas de este documento televisivo único.
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