Un descubrimiento asombroso en Doñana
El afán conservacionista ha orginado un insólito fenómeno en la reserva de Doñana. Las excepcionales medidas de protección del parque, que salvan de la voracidad humana a especies tan amenazadas como el lince ibérico, han propiciado lo que muchos no dudan en calificar como un milagro biológico, 'biologicus miracle', en el argot científico. Las especiales condiciones de aislamiento de la zona han permitido que en ese hábitat privilegiado se hayan formado nada más y nada menos que unas criaturas HUMANAS: una nueva especie de pequeño formato, única en el mundo, a las que ya se han denominado “índígenas de Doñana”.
Corresponsales de las más prestigiosas revistas científicas del mundo ya se encuentran en la zona para analizar este extraordinario descubrimiento, del que todavía no ha trascendido gran cosa. Se sabe que estas criaturas, del tamaño de una ardilla, con cabeza, tronco y extremidades como las de cualquier ser humano, caminan erguidas, tienen la piel muy tostada y utilizan una especie de cerbatana para cazar pequeños roedores. No se conoce, de momento, ningún ataque a los vecinos del entorno, aunque habrá que esperar al paso de las hermandades del Rocío por la zona para constatar si estos indígenas son capaces de aguantar, sin ponerse las pinturas de guerra, el trasiego de carretas y todoterrenos, y la acumulación de basuras tan característicos de la romería almonteña. De momento, en el parque se han tomado todas las medidas para que nadie los asuste.
Antropólogos, etólogos, biólogos y algún que otro filósofo moderno descarriado debaten ahora sobre la trascendencia del hallazgo de estos nuevos indígenas surgidos de la nada merced a las medidas proteccionistas en el mundo desarrollado. ¿Serán descendientes de algún rociero o de un cazador furtivo o tal vez de un guarda de la Estación Biológica? ¿Son, quizás, una mutación genética producto de una copulación extraña? ¿Debería permitisérles que compraran comida en los supermercados de los alrededores para evitar que siguieran usando esas peligrosas cerbatanas? ¿Tendrían que ser apadrinados por alguna ONG? ¿Habría que vacunarlos contra la gripe invernal? ¿Deberían estar censados y, por tanto, tener derecho a votar en las próximas elecciones? ¿Se pondrán celosos los linces con la aparición de esta nueva especie protegida?
Referencias
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Mala cosa esta para todos aquellos intrépidos aventureros y buscadores de coquinas asalvajadas. Ahhh! y mucho me temo que los que quieran hacer la famosa ruta orillera Matalascuquis - Sanlúcar de Barrameda, lo van a tener muy pero que muy difícil, aunque vayan con melón a cuestas.
Chechare — 12-11-2008 16:20:24
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Sí, cierto, muy cierto, gran Chechare. Ya nada será igual en Doñana desde la aparición de estos indígenas. Y tengo entendido que las coquinas les encantan, por delante y por detrás!!
chachiquesí — 12-11-2008 21:08:36
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Ya ves índigenas que les gustan las coquinas,,, y no le ha dao nadie a probar la tortillapapas???
Loleison — 12-11-2008 22:00:56