Lucas, un tipo curioso
Lucas no sabe dónde va. Lucas, ciego de instintos, sufre una indecisión crónica. Se pega hostias contra todas las puertas, aunque acaba abriéndolas. ¿Qué me pasa doctor? ¿Es grave? No, Lucas, pero mira un poco, sólo un poco y se te curará. ¿Y pastillas? ¿No me receta pastillas? Siempre la misma canción, la misma incertidumbre cuando sale de la consulta y vuelve a la calle y no sabe si ir hacia la derecha o hacia la izquierda. Entonces enciende un cigarrillo, mira hacia donde va el humo y coge esa dirección. Más de una vez ha estado a punto de morir atropellado porque el humo le llevaba hacia el medio de la calzada y detrás de él se iba sin fijarse en coches ni en nada. A falta de una brújula personal, se guía por cosas como ésta. Otros leen el horóscopo todos los días o se tumban en el diván de un psiquiatra para saber lo que tienen que hacer, alega él en su defensa cuando alguien le recrimina sus extraños métodos. Y por extraño le propusieron acudir a un programa de televisión de testimonios para contar sus experiencias, pero cuando echó una moneda al aire para decidir qué hacía, la moneda cayó fatalmente en una alcantarilla. Lo siento, pero no sé qué tengo que responderle, fue su contestación definitiva. Podría echar otra moneda, le propusieron. Imposible, zanjó Lucas. Tendría que contar hasta diez y que en ese preciso momento pasara una persona vestida de rojo para que me decidiese a a repetir lo de la moneda. Curiosamente, esa endémica indecisión fue la que le salvó de ser arrojado a los leones de la fama efímera.
Pero lo peor de todo es cuando Lucas va a rellenar una quiniela, porque se pasa horas decidiendo si pone una equis, un uno o un dos. Ya le cuesta elegir entre dos opciones, imagínense entre tres. Se pone de los nervios y el dueño del establecimiento, más. En una ocasión, estuvieron a punto de echarlo a patadas. ¡Quiere terminar de una vez, que tengo que cerrar!, le dijo el lotero. Lo siento, respondió Lucas, pero es que hoy estoy haciendo una de cuatro apuestas dobles y no sé dónde ponerlas. ¿Le importaría decirme un número del uno al diez? La providencia quiso que un amigo suyo pasara por allí en ese momento, si no acaba con un pleno al quince en toda la cara. (Continuará o no)
Referencias
URL para referenciasComentarios
-
Joer, la verdad es que tengo dudas, no sé qué poner. Lucas me ha contagiado, je, je
Andrea — 23-04-2008 21:36:04
-
Lucarrrrrrrr, pecadorrrrrr
luigi — 24-04-2008 13:26:27